El punto de partida
Antes de tener la web, Francisco vendía las impresiones por pedidos en la panadería de sus padres. Hacía falta una vitrina donde las personas pudieran conocer las piezas sin tener que estar físicamente allí, y un modo de conversar sobre lo que querían encargar.
Qué construimos
La tienda se construyó desde cero. Reúne una vitrina de impresiones, una herramienta de costeo de piezas y un carro que prepara la selección del cliente para enviarla por WhatsApp. Es un proyecto propio: lo desarrollamos para la actividad de impresión 3D de Francisco.
Cómo funciona la cotización
El cliente selecciona lo que le interesa y el carro genera un mensaje con esa selección mediante wa.me. El siguiente paso es conversar por WhatsApp para cotizar el trabajo. Las piezas son a medida y no tienen un precio estándar: el carro inicia una solicitud de cotización, no un pago ni una compra confirmada.
Qué cambió
Ahora las impresiones tienen una vitrina digital propia y la consulta puede comenzar con una selección concreta de piezas. La herramienta de costeo permite trabajar los costos de cada encargo. La vitrina y el carro acompañan la venta por encargo: primero se conoce la pieza y después se conversa sobre el trabajo a medida.